No quiero escuchar la palabra sororidad

Actualizado: 6 abr 2021



La vida con amigas es maravillosa.

Te cuidan, te miman y no te celan.

Puedes desvestirte delante de ellas y no te acosan, tampoco te violan.

Desde pequeña busqué la aprobación masculina. Primero fue con mi padre, luego mis amigos y finalmente mis parejas.

Porque las mujeres te envidian o te quitan el pololo. Así


me enseño la tv, el cine y la música. En las mujeres no se confía, son todas arpías.

A mis 10 años de edad, unas chiquillas de mi colegio me hicieron un perfil de Facebook. Este llevaba mi nombre y el pseudónimo de puta. “Thu jeny bn Putitha”.

Más abajo, mi número de celular, dirección y un álbum con mas de 10 fotos.

Imágenes de paseos con mi familia, fotos con mis perritos y otras. Las tomaron y las editaron con insultos y amenazas de muerte.

Mi mamá se enteró y no supo qué hacer. Se sentía tan triste. Ella nunca supo que yo tenía un Facebook, en la casa no teníamos computador, ni internet. Yo iba al ciber del barrio después del colegio. Desde el “ciber Cotelo” hacía memes, compartía fotos y estados en mi Facebook, era la moda, y yo quería estar a la moda.

Pero nunca pensé que me harían una broma tan cruel como esa.

Según yo, no molestaba a nadie mi presencia en el colegio.

En el muro de este face habían diferentes ofensas hacia a mi… principalmente les molesta mi color de piel, mi cuerpo y que era pobre.

Publicaban; "Soy Negra africana”, “Uso zapatillas de los calzados beba, porque soy una flaite culia pobre”, “Soy fea y gorda, tengo el pelo de fideos Carozzi”.

Deje de comer, de dormir y solo quería estar durmiendo todo el día, para ser exacta quería estar muerta. Realmente no entendía el rechazo de las niñas hacia a mi.

Me empeñe en buscar a las culpables de este infierno que estaba viviendo. Sus nombres eran Catalina y Valentina. Iban en séptimo B y una de ellas vivía en mi población.

En ese momento se me ocurrió contarle a mi mejor amiga. Ese mismo día la Eli fue a buscar a la cata y afuera de su casa le tironeo las mechas.

-“Cierra el Facebook, o mañana vuelvo a sacarte la mierda”

Al día siguiente cerraron el Facebook. Quedé tranquila y me gane el respeto de las otras. Ahora tenía fama de tener amigas matonas. Pero el asunto no paró ahí. Esa misma semana llegaron 4 cabras al colegio y me pegaron entre todas, no pude defenderme.


Ayer fue la marcha feminista mas grande de melipilla. Ahí estaba la Cata y la Vale con carteles y pañoletas en mano.

Llore al verlas porque recordé las tremendas ganas que tenia de suicidarme. Pero seguí caminando y gritando a través del megáfono. Por dentro seguía reviviendo tristezas.


Esta historia no termina como ustedes esperan.

No nos pedimos disculpas por todo el daño

No nos tomamos de las manos y marchamos juntas.

Simplemente nos ignoramos. Ignoramos esa palabra “sororidad” que tanto nos gusta decir.

Ese día llegue a mi casa, y mi mente no dejaba de imaginar posibles diálogos de un reencuentro en donde nos perdonamos.

Seguramente en el futuro no existirán ni víctimas, ni víctimas. Solo mujeres, compañeras, amigas y hermanas.

Espero que así sea, porque yo logre sobrevivir con la esperanza de ser salvada por alguien o algo.

Nunca pensé que sería el feminismo. Pero aquí estoy, reconstruyendo cada parte de mi, lentamente.


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